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domingo, 13 de enero de 2008

invitados barbados



Para que no queden dudas de los prototipos utilizados por Schmidt, en concreto sus "señores bajitos de barba blanca", aqui hay dos ejemplos en dos de sus series habituales para el Pulgarcito, Sófocles y El Dr. Cataplasma, aparecidos respectivamente en P1549 y P1550, de enero de 1961.








domingo, 9 de diciembre de 2007

Cameos (VI) : vuelta a casa

Tras una ajetreada jornada visitando a sus colegas de editorial, el doctorcito regresa al hogar para gozar de un merecido descanso. sin embargo, le aguarda una larga noche de imsomnio si el remedio que ha buscado Panchita resulta ineficaz.

Página correspondiente a Pulgarcito nº1476, agosto 1959

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Fantasmas (IV)



Parece que ha dado de sí esta serie dedicada al mundo fantasmal. La he alargado porque, casualmente he descubierto después otras dos imágenes, la temática del maestro Vázquez, que hay que ver el partido que le sacaba a una misma idea, y de propina un fantasma de color, la nota absurda de Schmidt.



jueves, 11 de octubre de 2007

Don Trilita, el Cola Cao y una reflexión

Don Trilita es una de las series de Martz Schmidt que se han prodigado menos en los tebeos de Bruguera, uno de esos personajes que tuvieron una vida breve y fueron olvidados después en las reediciones indiscriminadas de material. Su primera -y tal vez única- publicación se produce en la segunda época de Tio Vivo, a finales del año 1963, prolongándose durante unos meses más en el año siguiente. Apareció en el nº 147, correspondiente a diciembre (o tal vez en el número anterior, que no he podido consultar) en sustitución de otro personaje del mismo autor: Pepe K.O. El titular de la serie es este deportista de pacotilla, blandengue, protestón y pendenciero, que aprovecha su aspecto físico para intentar imponer su santa voluntad, objetivo que nunca logra, por supuesto.

La primera historieta visualizada, procedente del citado TV 147, se nos presenta sin añadidos, la siguiente, en TV 150, está patrocinada por Cola Cao, apareciendo el logo en la cabecera y en la última viñeta. La historieta de TV 151 no contiene la imagen de la marca.
Este hecho nos puede hacer reflexionar sobre la adecuación de la publicidad a los contenidos de las historietas o viceversa, al hilo de la duda planteada por Mortadelón en los comentarios a la entrada dedicada a Kitín. Mientras en aquel caso -y en otros como Uhu, Don Pedrito, Kinito o Pepsiman- parece que la creación de estas series obedece al condicionamiento de las distintas casas publicitarias de poner en viñetas sus mascotas respectivas. Con Colacao no sucede así, en los ejemplos que hemos podido ver en este blog, la relación publicitaria con chistes e historietas se limita a un simple patrocinio puntual de los mismos, como en el caso que nos ocupa. Vemos, además, que este se produce a posteriori, tras presentar la serie y quizá a tenor de su temática deportiva, aunque hemos visto historietas de la época (Trapisonda, Sheriff Chiquito) que en algún momento han sido patrocinadas por la marca. Queda por resolver la cuestión de si era la propia Bruguera la que proponía a Cola Cao estos patrocinios o era la casa la que decidía qué personajes irían precedidos por su imagen.

sábado, 6 de octubre de 2007

un pariente de Rasputin

Hoy les traigo una tira de Schmidt protagonizada por uno de sus diminutos y simpáticos hombrecillos, encuadrable en el estilo clásico del autor, hacia finales de los años 50 del pasado siglo. La cuestión es ¿De quien se trata? ¿fue un personaje fijo o tan sólo una tira circunstancial? Revisando los listados de personajes, no he encontrado ninguna correspondencia posible, habrá que echar mano entonces de las tiras de agencia (el copyright de Creaciones Editoriales aparece en la tercera viñeta) para explicar su procedencia. En cualquier caso, Schmidt practica un tipo de humor en nada distinto a otras series en cuatro o seis viñetas: Sófocles, Prudencio, el propio Rasputín, a quien nos recuerda a primera vista. Un humor eminentemente visual, absurdo, sin palabras, y por tanto fácilmente exportable.

lunes, 10 de septiembre de 2007

Carrapico

Hoy tengo el honor de presentarles una gran exclusiva. Un personaje de Martz-Schmidt que, por circunstancias, nunca llegó a ver la luz: Carrapiço. No puedo dar una fecha exacta de su realización, pero es posible que se realizara a partir de 1986, una vez el artista fue apartado a la fuerza de la aventura de la editorial Grijalbo con Guai!, intentó abrirse a otro mercado, más adulto.

Una de las ilustraciones nos da el contexto preciso en que se realizó:

Aquí el protagonista se presenta como “reportero galáctico” de la revista El Jueves, en clara alusión a la denominada “Guerra de las Galaxias” de Reagan, presidente de EE.UU. entre 1980 y 1988.

EL proyecto sin embargo nunca llegó a aprobarse. A la vista de estas páginas, en el estilo de Schmidt pesa demasiado su dedicación en exclusiva al mercado infantil durante casi cuarenta años y no acababa de encajar en el semanario satírico.


No obstante, algunas de estas páginas sí que pudieron contemplarse en la exposición celebrada en Cartagena en 1988, organizada por Joaquín Alcaraz en combinación con Ediciones B y el propio fondo del autor, en el marco de un acto de homenaje al que asistieron sus compañeros de profesión Raf e Ibáñez, y la edición posterior de una revista que recogía las mejores imágenes de la expo así como testimonios de profesionales como Josep Toutain, Escobar, Montse Vives o Pedro Tabernero entremezclados con datos biográficos.

Les dejo en compañía de la totalidad de páginas realizadas por el autor para este simpático personaje que nunca llegó a despegar.

domingo, 2 de septiembre de 2007

Martz Schmidt y los estereotipos femeninos

Al hilo de la anterior entrada, busqué alguna página del Dr. Cataplasma donde apareciera La señora Millonetis, para mostrar el parecido que guarda con aquellos dibujos extraordinarios. Schmidt es un autor de estereotipos, podemos encontrar abundantes ejemplos en su obra: No hay más que recordar la semejanza entre sus hombrecillos de barba blanca o negra (el propio Cataplasma, El Profesor Tragacanto, Troglodito, El Sheriff Chiquito…y sus oponentes, de gran tamaño).

En cuanto a las señoras de cierta edad, clase social y estilo, también responden a un cierto patrón en toda su obra.

La citada señora Millonetis es la acaudalada paciente del Dr. Cataplasma, fuente casi exclusiva de los ingresos del doctorcito y representante de un linaje inalcanzable para el galeno. Su diseño es clásico y sobrio, como se aprecia en las imágenes:


Schmidt ensaya en las ilustraciones de la Millonetis una cierta sofisticación, que desarrollará con plenitud en el barroquismo de las mansiones de Deliranta Rococó. Detalles como la decoración de su casa, o el diseño de sus automóviles dan fe de ello.



Por otra parte, el autor realizó un personaje casi desconocido (no he podido encontrar referencias a la única página que he localizado y que reproduzco al final) Doña Sinforosa, que no es nada sosa, que se ajusta también al estereotipo iniciado con la señora Millonetis. Participa de su forma de vestir pero se ocupa de asuntos más mundanos y, siendo un personaje único, se desliza de la manera más simpática posible hasta el final de la historieta en consonancia con otras de sus dinámicas y solitarias creaciones (Sófocles, Rasputín, Prudencio).


viernes, 31 de agosto de 2007

Martz-Schmidt : dibujos

Ayer visité a mi amigo Joaquín Alcaraz Quiñonero, una de las personas que más ha contribuído a la difusión de la obra de Martz-Schmidt, desde que a finales de los 80 organizara en Cartagena una completa exposición dedicada a toda su carrera, y la posterior edición de una revista, que a día de hoy continúa siendo la mayor fuente para aproximarse al conocimiento del autor.

Joaquín tiene en su estudio verdaderos tesoros, enviados por Schmidt durante años: bocetos, recortes de prensa, guiones técnicos, originales…Hasta sus cartas manuscritas tienen enorme interés, por contener valiosos datos biográficos y anécdotas. De mi visita me traje algunas de esas maravillas con la promesa de devolverlas pronto, para escanearlas y contribuír a su difusión.

Hoy les dejo dos preciosos dibujos, de pequeño tamaño (A5) realizados sobre papel con tinta (pincel y plumilla) y rotulador rojo para el marco en el primero, y rotulador negro y rojo para el marco y el fondo en el segundo. La ejecución de ambos es muy limpia, sin rastro de lápices, probablemente calcados en una mesa de luces sobre boceto previo. Por el estilo del trazo podría aventurarse una fecha aproximada de realización en torno a mediados de los años cincuenta, cuando el autor introdujo cambios sustanciales en su dibujo a instancias de Rafael González en Bruguera.