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martes, 8 de enero de 2008

¡Atrévete a dibujar! (I) las chicas de Cifré

A principios de la década de 1950 se publicó en Pulgarcito (en torno a P1130) una curiosa sección didáctica titulada ¡Atrévete a dibujar! en la que se ofrecian sencillas lecciones escritas y dibujadas por Cifré, uno de los autores de la primera Escuela Bruguera que más contribuyó con su dinámica puesta en escena y su dominio de la figura cómica a la normalización del estilo de la editorial catalana.



Una serie de lecciones estaba dedicada a la figura femenina. Las chicas de Cifré eran también de las mejor dibujadas de la Escuela, hasta el punto de ser uno de los encargados habituales, junto a Peñarroya, de las portadas del DDT, protagonizadas habitualmente por estilizadas señoritas.



Las distintas entregas se centran en algunos aspectos útiles para el estudio y el dibujo de la figura femenina, según el canon desarrollado desde la década anterior, pero perfeccionada en esta con el patrón desarrollado en la argentina Rico Tipo por Divito y otros autores.

viernes, 24 de agosto de 2007

Golondrino Pérez




Cuando los principales autores de las revistas de humor Bruguera intentaron su aventura particular con Tío Vivo, se llevaron consigo algunos de los conceptos que habían desarrollado durante años en su casa madre. De esta manera, Conti continuó las desventuras oficinescas de jefe y empleado en Tarúguez y Cía, Peñarroya la vida familiar en La familia Pí, versión corregida y aumentada de su Don Pío, y Cifré las andanzas de un soltero romántico y enamoradizo llamado Golondrino Pérez, un eco de su anterior personaje Cucufato Pí.

Ambos, Golondrino y Cucufato, eran señores diminutos e insignificantes, que simbolizaban la represión erótica de toda una generación, la de la posguerra española, cuya mayor aspiración, por delante del estatus social, era conseguir los favores amorosos de las altas y bellas señoritas que desfilaban por sus páginas. Huelga decir, por supuesto, que sus objetivos resultaban siempre frustrados e inalcanzables.

Aunque ambas series parten del mismo concepto, las diferentes épocas de realización (Cucufato data de 1949) les dan un aire distinto. Golondrino se beneficia de un estilo ya más maduro, donde estalla la violenta movilidad característica de su autor, al tiempo que resulta más esquemática al concentrarse la acción en unas pocas viñetas (formato de media página). Otra novedad destacable es que el protagonista se expresa siempre en versos macarrónicos que provocan la hilaridad del lector.

Golondrino Pérez animó las páginas de Tío Vivo durante más de un año (del 57 al 58) y se reeditó en la segunda etapa, ya en Bruguera, del semanario, entre 1961 y 62. Las planchas presentadas aquí corresponden a ésta última, concretamente a los números 57, 59 y 64, publicados entre abril y mayo de 1962.


Golondrino Pérez (Tío Vivo, 1ª, 1957; Tío Vivo, 2ª, 1961). Guillermo Cifré (Guión y dibujos).